Cómo forzar una cerradura

Es muy importante saber cómo forzar una cerradura pues te puede salvar hasta la vida si en alguna ocasión pierdes las llaves o te quedas fuera de casa sin poder abrir la puerta.

Las cerraduras más corrientes, las de cilindro son fáciles de forzar, solo necesitarás herramientas sencillas, paciencia y nociones de cómo hacerlo.

Antes de empezar con el procedimiento es importante tener todas las herramientas y lubricar la cerradura. Desbloquea la cerradura y aflójala cambiando la posición de los pernos del mecanismo de cierre. Utiliza la técnica de rastrillo si buscas un método más rápido.

1- Preparar la cerradura antes de forzarla

preparar la cerradura

1.1. Comprueba el estado de la cerradura

Una cerradura rota no podrá ser desbloqueada. Las cerraduras oxidadas suelen estar totalmente cerradas sin posibilidad de desbloqueo, por muy bien que se te de forzarlas. Es por ello que es importantísimo revisar el estado genera de una cerradura antes de empezar a forzarla.

Las cerraduras oxidadas se pueden tratar aplicando un lubricante adecuado, como el WD40, antes de forzarlas.

1.2. Reúne el material para forzar cerraduras

material para forzar cerraduras

Para forzar cerraduras debes tener un kit el cual contendrá unas llaves de tensión, ganzúas y herramientas de rastrillo. También deberás tener un lubricante adecuado para cerraduras, como el lubricante de grafito, disponible en muchas tiendas de bricolaje.

En caso de que no tengas alguna herramienta para forzar cerraduras puedes sustituirlas por cualquier objeto que tengas en la casa, como una horquilla o un clip.

Para adquirir un kit de forzar cerraduras, tal vez tengas que ir a una tienda especializada, como una tienda para espías, una cerrajería o acudir a alguna tienda de internet.

En muchos lugares disponer de un kit para forzar cerraduras es legal, pero en otros no, así que debes tener mucho cuidado si te pilla la policía con estas herramientas, es posible que haya leyes que te obliguen a demostrar que no planeas cometer ningún delito.

1.3. Identifica el uso de cada una de las tres herramientas principales para forzar cerraduras

Algo básico para forzar las cerraduras es conocer el uso y el nombre de cada herramienta básica, esto te ayudará a comprender las instrucciones con facilidad. Este paso es importante ya que en la cultura popular se han sido representadas incorrectamente algunas de estas herramientas.

Las herramientas más importantes son:

  • Llave de tensión: esta herramienta es una pieza fina de metal con al menos un extremo en ángulo recto. Puede tener forma de L o de Z con línea recta en vez de diagonal. El extremo se introduce en el rotor (la parte que gira) para aplicar tensión sobre la cerradura.
  • Ganzúa: esta herramienta suele tener un mango que se estrecha hasta acabar en una pieza fina, puntiaguda y con extremo ligeramente curvado. La ganzúa sirve para manipular las piezas internas (los bulones o pernos) del mecanismo de cierre.
  • Ganzúa de rastrillado: es una ganzúa de superficie dentada u ondulada. Algunas terminan en punta triangular o redondeada. Estas herramientas se friccionan contra las piezas interiores del mecanismo de cierre (los bulones o pernos) para soltarlos.

1.4. Visualiza el mecanismo de cierre

Cuando una llave se introduce en la ranura del rotor (la parte que gira), los dientes empujan los bulones que se mueven mediante un sistema de muelles. Cada bulón de la cerradura esta formado por dos piezas: el bulón interior y el bulón superior. Cuando el espacio entre cada par de bulones inferiores y superiores se alinea con el mecanismo giratorio de cierre, coincidiendo en lo que se conoce como la línea de corte, el rotor gira y la cerradura se abre.

  • No podrás observar el interior de la cerradura cuando la fuerces, así que debes tener una imagen mental del mecanismo.
  • El número de bulones varía de una cerradura a otra. Los candados suelen tener tres o cuatro, mientras que las cerraduras de puertas por lo general tienen entre cinco y ocho.
  • Algunas cerraduras, especialmente las europeas, tienen los bulones por debajo del cilindro en vez de por encima.

1.5 Lubrica la cerradura

lubricar la cerradura

Muchas de las veces el desuso hace que los bulones de la cerradura queden bloqueados. La suciedad puede dificultar la manipulación del mecanismo de cierre. Para resolver el problema debes aplicar un lubricante para cerraduras.

Hay muchos tipos de lubricante para cerraduras que incluyen un pulverizador para aplicar el lubricante directamente dentro de la ranura.

2. Desbloquear una cerradura de cilindro común

desbloquear cerradura comun

2.1. Ten en cuenta los objetivos principales del proceso para forzar cerraduras

Mientras vas aplicando una pequeña presión con la llave de tensión dentro de la ranura, deberás empujar los bulones hacia arriba con la ganzúa, uno a uno. Una vez se haya levantado un bulón, la presión aplicada con la llave de tensión evitará que se caiga y podrás pasar a manipular el siguiente. Cuando estén recolocados todos los bulones, la cerradura se abrirá.

2.2. Averigua en qué dirección gira la llave

Ahora introduce la llave de tensión dentro de la parte superior o inferior de la ranura. Gira la llave de tensión suavemente para aplicar un par de fuerzas sobre el rotor. El rotor girará más en una dirección que en la otra. Esta es la dirección en la que gira la llave.

Es común aplicar demasiada fuerza sobre las llaves de tensión. Mientras exploras el interior de la cerradura con la ganzúa, puedes utilizar solo un dedo para aplicar presión con la llave de tensión.

2.3. Investiga los bulones con la ganzúa

Inserta la ganzúa en la ranura. Toca suavemente los contornos de los bulones con la ganzúa. Selecciona uno que sea accesible. Haz una leve presión sobre la ganzúa y auméntala progresivamente hasta que sientas los muelles del bulón ceden. Retira la ganzúa.

  • Es importante que retengas la imagen de los bulones en tu mente. De esta forma, tal vez te resulte más fácil llevar un control de la posición de los bulones desbloqueados por si acaso tienes que reajustar la cerradura y empezar a forzarla de nuevo.
  • Al aplicar presión de forma progresiva sobre un solo bulón, podrás averiguar cuál es la resistencia de su muelle. Algunos son más rígidos que otros y, por lo tanto, requieren más presión.
  • Generalmente, el mecanismo interno de las cerraduras es bastante delicado. Para evitar un nuevo bloqueo o romper la ganzúa por accidente, siempre es mejor empezar aplicando menos fuerza de la necesaria que pasarse.

2.4. Aplica una suave presión por dentro de la ranura con una llave de tensión

Coloca la llave de tensión por la parte superior o inferior de la ranura. Gira la llave aplicando una suave presión. Siente cómo se mueve el rotor. Deja de aplicar presión con la llave de tensión. Repite este proceso un par de veces.

Una vez hayas llegado a este punto, el objetivo es tener una idea de la rigidez del rotor y averiguar cuál es la posición en la que los bulones están atascando el mecanismo de cierre, bloqueándolo e impidiendo que el rotor gire.

2.5. Identifica cuál es el bulón causante del bloqueo

Una vez más vuelve a aplicar una ligera presión sobre el rotor utilizando la llave de tensión. Introduce una ganzúa dentro de la ranura. Toca suavemente los bulones con la ganzúa mientras aplicas tensión. Deja de hacer presión con la llave de tensión. Sigue con este proceso hasta que identifiques cuál es el bulón que más se resiste a la leve tensión aplicada. Este será el primer bulón atascado.

  • Cuando identifiques el bulón atascado, mantén una presión firme sobre la llave de tensión. El exceso de presión puede atascar más la cerradura, mientras que una presión insuficiente puede hacer que los bulones recuperen su posición inicial.

2.6. Recoloca los bulones uno a uno con la ayuda de la ganzúa

 Mientras mantienes una presión constante con la llave de tensión, levanta el primer bulón bloqueado poco a poco con la ganzúa. Al final, la llave de tensión deberá girar el rotor ligeramente. El primer bulón ahora debería estar recolocado en su sitio. Utiliza la ganzúa para buscar el próximo bulón que esté más atascado que los restantes y levántalo para recolocarlo de forma similar. Repite este proceso hasta que todos los bulones estén correctamente colocados.

  • En muchas cerraduras comunes, los bulones se recolocan desde delante hacia detrás o desde detrás hacia delante. Sin embargo, ten en cuenta que no siempre ocurre así.
  • Levantar un bulón lentamente te permitirá manipularlo con más facilidad. Con práctica, podrás hacer este movimiento cada vez más rápido, especialmente si lo combinas con la técnica de rastrillado que se describirá más adelante.
  • Aplicar un par de fuerzas excesivo sobre la llave de tensión en cualquier momento del proceso puede hacer que la cerradura se bloquee totalmente. En tal caso, es muy probable que tengas que dejar de hacer presión sobre la llave de tensión para dejar que los bulones vuelvan a su sitio y empezar desde cero.

2.7. Abre la cerradura

Cuando pongas el último bulón, la cerradura debe desbloquearse y abrirse. Puede ser que tengas que aplicar más presión con la llave de tensión para girar el rotor y abrir la cerradura. En este paso puedes aplicar un poco más de fuerza con la ganzúa si aún esta dentro de la ranura, aunque tendrás que tener cuidado de no dañarla ni empujar ningún bulón.

3. Utilizar la técnica de rastrillado

tecnica de rastrillado

3.1. Investiga el interior de la cerradura con la llave de tensión y la ganzúa

Debes tantear el interior del rotor utilizando la llave de tensión de forma intuitiva. Ahora introduce la ganzúa por la ranura y toca suavemente los bulones para ver dónde se encuentran. Presiona un solo bulón para tantear la rigidez del muelle.

Aunque la técnica de rastrillado puede ser más rápida para quienes tienen experiencia forzando cerraduras, se apoya en el principio de manipular los bulones de uno en uno, lo cual resultará más complicado para los menos expertos en este método.

3.2. Frota los bulones con una herramienta de rastrillado

Para realizar esta maniobra puedes utilizar una ganzúa corriente o una ganzúa de rastrillado. Haz una presión ligera y constante sobre el rotor utilizando la llave de tensión. Introduce la herramienta de rastrillado en la ranura lenta y suavemente. Tira de la herramienta hacia arriba y hacia fuera de la ranura de manera rápida y decisiva.

Cuando tires de la ganzúa de rastrillado hacia afuera de la ranura, la presión aplicada sobre la herramienta estará concentrada en la punta.

La ganzúa deberá ser suficientemente larga como para entrar en contacto con cada uno de los bulones de la cerradura durante el rastrillado.

3.3. Escucha si cae algún bulón

Para está técnica del rastrillado deberás tener paciencia pues necesitarás de varios intentos para tener un buen resultado. Después del rastrillado, escucha con cuidado la cerradura en el momento de dejar de hacer presión con la llave de tensión. El sonido de los bulones cayendo indicará que estás aplicando la presión adecuada con la llave de tensión.

3.4. Mueve la herramienta de rastrillado hacia detrás y hacia delante a lo largo de los bulones que no estén en la posición correcta

Ahora debes frotar los bulones como anteriormente lo dijimos. Sin dejas de aplicar presión constante con la llave de tensión, utiliza la punta de la herramienta para frotar los bulones que no estén en su sitio. Si los bulones se resisten a recolectarse correctamente, deja de aplicar presión con la llave y empieza de nuevo. Continúa con el proceso hasta que la cerradura se desbloquee y se abra.

Cuando la mayoría de los bulones estén en su sitio, tal vez tengas que aumentar la presión aplicada sobre la llave de tensión e intensificar ligeramente la fricción al frotar.

Consejos

  • Lijar las ganzúas hasta que su superficie quede más lisa te ayudará a deslizarlas dentro de la ranura y a maniobrar con más fluidez.
  • Las cerraduras más simples, como las de las cajas de caudales, tal vez no requieran del uso de la ganzúa. Probablemente baste con insertar una pieza plana de metal hasta el fondo de la cerradura y girarla en sentido horario mientras la mueves hacia arriba y hacia abajo.
  • Para empezar puedes practicar forzando cerraduras sencillas y baratas o, incluso, cerraduras viejas que encuentres en tiendas de segunda mano y de antigüedades.

Advertencias

  • Nunca fuerces tus herramientas para desbloquear cerraduras cuando las estés manipulando. Esto provocaría que la ganzúa se parta y que la cerradura quede inservible.
  • En ciertos lugares, se debe demostrar que el kit de forzar cerraduras no será usado para abrir una puerta o entrar a una casa de manera ilegal
  • Si empleas la técnica adecuada, no tienes por qué estropear la cerradura al forzarla. Sin embargo, siempre hay algún riesgo de dañar el mecanismo y dejar la cerradura inservible.
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