En la mayoría de viviendas hay persianas enrollables, pero muy pocas personas saben realmente qué piezas las hacen funcionar o cómo identificar un fallo cuando algo va mal. Uno de los elementos más importantes es el recogedor de persiana, una pieza pequeña pero clave, ya que es la encargada de subir y bajar la persiana de forma controlada. En este artículo te explico los tipos de recogedores de persianas, cómo funcionan y cuál necesitas en cada caso.
El recogedor de persiana puede ser de varios tipos, pero todos tienen algo en común: incorporan un sistema de muelle o frenado que mantiene la cinta tensa y evita que la persiana caiga de golpe por su propio peso. Cuando este sistema falla, aparecen tirones, bajadas bruscas o directamente la persiana deja de funcionar.
Recogedores de persianas enrollables
Las persianas enrollables son las más habituales en viviendas por su capacidad de aislar del sol, del ruido y del exterior. Además, aportan un extra de seguridad frente a miradas o accesos desde fuera. Este tipo de persianas se pueden accionar de dos maneras.
- Recogedor con cinta, que es el sistema manual clásico, más económico y muy común en pisos y viviendas donde no hay motor.
- Persianas motorizadas, donde el recogedor desaparece porque la persiana funciona mediante un motor eléctrico.
Si tienes una persiana manual, el recogedor es una pieza imprescindible y suele ser una de las primeras en fallar con el paso del tiempo.
Partes de una persiana enrollable
El mecanismo del recogedor forma parte de un conjunto de piezas que trabajan juntas para que la persiana suba y baje correctamente. El recogedor incorpora un muelle tensor que genera la fuerza necesaria para enrollar la cinta y controlar el movimiento de la persiana, y puede ser empotrado (dentro de la pared) o sobrepuesto (visible).
Para que el sistema funcione correctamente, el recogedor necesita colaborar con otros elementos básicos.
- Guía de la cinta, que dirige la cinta desde el recogedor hasta la polea.
- Cinta de persiana, encargada de transmitir el movimiento.
Dentro del cajón de la persiana también encontramos piezas fundamentales que se comunican con el recogedor a través de la cinta.
- Conteras, situadas en los extremos del eje para mantenerlo en su sitio.
- Tirantes, que fijan la primera lama al eje.
- Eje, el tubo metálico donde se enrolla la persiana.
- Polea, que recoge la cinta cuando subes o bajas la persiana.
Conociendo estas piezas, es mucho más fácil identificar si el problema está en el recogedor, en la cinta o en el eje antes de decidir qué reparar o cambiar.
Clasificación de tipos de recogedores de persianas
El factor clave para elegir correctamente un recogedor es el ancho de la cinta. Si vas a cambiar un recogedor o una cinta rota, es fundamental que ambas piezas sean compatibles, ya que una cinta más ancha o más estrecha no funcionará correctamente y provocará nuevas averías.
Lo más recomendable es sustituir siempre el recogedor por otro del mismo tipo y medida, ya que cambiar de sistema suele implicar obra o modificaciones innecesarias.
De forma general, los tipos de recogedores de persianas se clasifican según el ancho de la cinta.
Recogedor de 14 mm
El recogedor de 14 mm, también conocido como recogedor mini, se utiliza en persianas pequeñas y ligeras, como las de ventanas de baño o espacios reducidos. No está pensado para soportar mucho peso.
Recogedor de 18 mm
El recogedor de 18 mm es el más habitual y se considera el estándar en la mayoría de viviendas. Se usa en persianas de tamaño medio y ofrece un buen equilibrio entre resistencia y suavidad de funcionamiento.
Recogedor de 20 mm
El recogedor de 20 mm está diseñado para persianas grandes o pesadas, como balconeras o ventanales amplios. Utilizar una cinta más ancha permite repartir mejor la carga y evitar roturas prematuras.
Si la cinta se ha roto y no sabes cuál poner, aquí tienes una guía útil para evitar errores: cómo cambiar la cinta de una persiana correctamente.
Y si notas que la persiana baja torcida o se atasca al subir, revisa también esto: cómo alinear las lamas de una persiana, porque muchas veces el problema no es solo el recogedor.
¿Tu recogedor de persiana no funciona bien?
Si la persiana baja de golpe, la cinta se recoge mal o el recogedor hace ruido, lo mejor es revisarlo antes de que se rompa del todo. Un cambio a tiempo es sencillo y evita daños mayores en el eje o las lamas.
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