Cómo motorizar persianas: guía real para poner un motor tubular (con mando o pulsador)

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Motorizar una persiana no es “poner un motor y ya”. Es medir bien, elegir el motor correcto, montar el eje sin que roce y hacer una conexión eléctrica segura. Aquí tienes una guía clara (sin paja) para hacerlo bien a la primera.

Antes de empezar: ¿tu persiana se puede motorizar?

En el 90% de las persianas enrollables de vivienda, sí. Pero haz este checklist rápido:

  • Cajón accesible: si no sabes abrirlo, mira esta guía: cómo abrir el cajetín de una persiana.
  • Eje compatible: normalmente es octogonal (60 mm es lo más común). Si tu eje es raro, necesitarás adaptadores.
  • Lamas en buen estado: si la persiana ya baja torcida o se atasca, arregla eso primero: cómo arreglar una persiana.
  • Punto de corriente: necesitas llevar alimentación (fase + neutro + tierra). Si no existe, toca canaleta/roza o buscar punto cercano.

Consejo de oro: si tu persiana pesa mucho (aluminio grande, muy alta, lamas reforzadas), no escatimes en potencia. Un motor justito = avería segura.

Qué necesitas para motorizar una persiana (lista corta, sin compras inútiles)

Kit básico

  • Motor tubular (con final de carrera mecánico o electrónico).
  • Adaptador + corona para tu eje (octogonal 40/60, etc.).
  • Soportes (lado motor + lado opuesto con cojinete).
  • Flejes / colgadores para unir persiana al eje (si no valen los tuyos).
  • Mando a distancia (si eliges radio) o pulsador/interruptor (si eliges cableado).

Herramientas

  • Destornilladores, llaves, alicates
  • Taladro y brocas (si hay que fijar soportes)
  • Cúter/serrucho (si hay que ajustar eje o soportes)
  • Buscapolos o multímetro (obligatorio para no jugarte el pellejo)
  • Regleta/clemas y cinta aislante

Ojo: si vas a tocar electricidad y no lo tienes claro, ahí es donde más se lía la gente. Mejor parar a tiempo que quemar el motor o hacer una conexión peligrosa.

Elegir el motor tubular correcto (aquí se ganan o se pierden años de vida)

Lo importante no es “que sea barato”, es que tenga potencia (Nm) suficiente para tu persiana. Como orientación:

  • Persianas pequeñas y ligeras (PVC, ventanas estándar): 10–20 Nm suele valer.
  • Persianas medianas de aluminio (ventanal típico): 20–30 Nm.
  • Persianas grandes (balconeras, lamas pesadas): 30–50 Nm o más.

Si dudas, mejor un motor un poco más potente que uno justo. El motor trabaja más relajado, se calienta menos y dura más.

¿Mando a distancia o pulsador?

  • Radio (mando): instalación más limpia, menos obra, perfecto si no quieres rozas.
  • Pulsador/interruptor: más “clásico”, robusto, pero requiere llevar cable hasta el punto de mando.
  • Domótica: se puede, pero no lo mezcles con “lo básico” si no controlas (mejor hacerlo bien desde el principio).

Paso a paso para motorizar la persiana

paso a paso para motorizar persiana

1) Abre el cajón y deja la persiana en posición segura

Baja la persiana del todo para que el eje quede sin tensión rara, abre el cajón y localiza: eje, soportes, flejes y cinta.

Si te cuesta abrirlo o no ves cómo va encajada la tapa: cómo abrir el cajetín de una persiana.

2) Quita la cinta y anula el recogedor

Desmonta el recogedor de cinta (donde enrolla en la pared) y libera la cinta del eje. Aquí el objetivo es que la persiana deje de depender de la cinta porque ahora mandará el motor.

Truco: haz una foto antes de desmontar nada. Luego te ahorras juramentos.

3) Saca el eje y revisa el estado real de la persiana

Quita los flejes/colgadores, libera el eje del soporte y sácalo. Aprovecha para revisar:

  • Si hay lamas rotas
  • Si el eje está doblado
  • Si los topes están bien
  • Si la persiana ya bajaba “mordiendo” guías

Si ya estaba dando guerra, arréglalo antes de motorizar: cómo arreglar una persiana.

4) Monta el motor en el eje (corona + adaptador)

Inserta el motor tubular dentro del eje con su adaptador y corona (los que correspondan al diámetro/forma del eje). Debe quedar firme, sin holguras y sin forzarlo a martillazos como si esto fuera obra.

5) Coloca los soportes nuevos (o adapta los existentes)

En el lado del motor necesitarás el soporte específico del motor. En el lado contrario, un soporte con cojinete o punto de giro. Lo clave es que el eje quede centrado para que la persiana suba recta.

Si el eje queda torcido: la persiana rozará, hará ruido y el motor sufrirá. Aquí es donde se decide si “queda fino” o “queda chapuza”.

6) Vuelve a colgar la persiana al eje con flejes/colgadores

Usa flejes compatibles (los de antes pueden valer, pero si están doblados o flojos, cámbialos). La persiana debe quedar bien unida al eje para que no patine.

Importante: con persiana bajada, coloca los flejes sin tensiones raras.

7) Cableado: alimenta el motor de forma segura (aquí no se improvisa)

Para alimentar un motor tubular normalmente tendrás:

  • Fase, neutro y tierra (de la instalación)
  • Cables del motor (según fabricante) para subida, bajada, neutro y tierra

Haz conexiones con clemas/regleta, bien apretadas y dentro de caja/registro. Si vas a llevar cable por pared, usa tubo/canaleta y deja todo protegido.

Seguridad: corta la corriente desde el cuadro. No “bajes el automático y listo” si no sabes cuál es. Verifica con multímetro.

8) Configura el control: mando, pulsador o ambos

Según el motor:

  • Motor con radio: emparejas el mando siguiendo manual (normalmente con botón de programación).
  • Motor cableado: instalas interruptor/pulsador de subida-bajada (sin que puedan pulsarse ambos a la vez).

9) Ajusta finales de carrera (para que no se “pase” arriba ni abajo)

Esto evita que la persiana intente subir más de la cuenta y fuerce el eje, o que baje tanto que se clave.

  • Sube la persiana y ajusta el tope superior
  • Baja la persiana y ajusta el tope inferior
  • Repite hasta que quede fino

Si el motor es electrónico, el aprendizaje puede ser automático. Si es mecánico, tendrás tornillos/ruletas de ajuste.

10) Cierra el cajón y prueba 10 ciclos

Antes de darlo por terminado, haz al menos 10 subidas y bajadas completas y escucha:

  • Roce en guías
  • Golpe seco al final
  • Vibración anormal
  • Persiana torcida

Si algo roza, no lo ignores. Un roce pequeño hoy = motor muerto mañana.

Errores típicos al motorizar una persiana (y cómo evitarlos)

  • Motor con poca potencia: funciona 2 semanas y luego empieza a sufrir. Solución: elegir Nm correcto.
  • Eje descentrado: persiana torcida, rozes y ruido. Solución: centrar soportes y revisar guías.
  • Conexiones eléctricas “a ojo”: saltan térmicos o se quema el motor. Solución: multímetro + clemas + orden.
  • No ajustar finales de carrera: el motor empuja de más. Solución: ajustar topes siempre.
  • Motorizar sin revisar averías previas: el motor no arregla una persiana rota. Solución: reparar primero.

¿Merece la pena motorizar persianas? Ventajas reales (no humo)

  • Comodidad: especialmente si tienes varias persianas o ventanas grandes.
  • Mejor control de luz y temperatura: bajar en horas de sol fuerte ayuda a mantener frescor.
  • Seguridad: si usas programación/temporizador, parece que hay gente en casa.
  • Valor en la vivienda: es una mejora que se nota.

Y ya que abres el cajón: si notas corrientes o ruido, puedes mejorar aislamiento con esta guía: cómo aislar el cajón de una persiana.

¿Lo quieres hecho y funcionando sin líos?

Si te has puesto a leer esto y ya estás pensando “vale, pero yo no quiero liarla con el cableado”… normal.

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