Con el uso diario, la cinta de la persiana termina ensuciándose, deshilachándose o directamente rompiéndose. Cuando eso ocurre, la persiana deja de subir y bajar con suavidad y, si lo vas dejando, puedes acabar con las lamas atascadas o el recogedor roto.
En esta guía te explicamos, de forma sencilla, cómo cambiar la cuerda o cinta de una persiana, tanto si tu cajón está empotrado como si es exterior. Verás que, con un poco de paciencia y las herramientas adecuadas, puedes hacerlo tú mismo sin complicarte.
Qué cinta de persiana elegir
Antes de desmontar nada, conviene tener preparada la cinta nueva. No todas son iguales, así que fíjate en estos puntos:
- Ancho de la cinta: lo más habitual son cintas de 14, 16 o 22 mm. Mide la cinta vieja con una regla o compara en la ferretería para asegurarte de que compras el mismo ancho.
- Longitud aproximada: cuenta las vueltas que da la cinta en el recogedor o lleva la antigua como referencia. Más vale que sobre un poco a que falte.
- Color: no es obligatorio, pero queda mejor si coincide con el de la cinta anterior, el cajón o la carpintería.
- Calidad del tejido: elige una cinta de buena resistencia, especialmente si la persiana es grande y pesada.
Herramientas que vas a necesitar
Para trabajar con comodidad y seguridad, prepara antes de empezar:
- Cinta de persiana nueva
- Destornillador (si es eléctrico, mejor)
- Tijeras o cúter
- Sargentas o algún sistema para sujetar la persiana mientras trabajas
- Escalera estable, si el cajón está en altura
- Opcional: guantes para evitar cortes con chapas o tornillos
Cómo cambiar la cinta de una persiana empotrada

Las persianas empotradas son las más habituales en muchas viviendas. El cajón está oculto en la parte superior de la ventana y solo ves la tapa interior. Sigue estos pasos para cambiar la cinta de forma segura:
- Baja la persiana del todo. Lo primero es dejar la persiana completamente bajada para que el peso quede apoyado en el alféizar y no caiga de golpe cuando abras el cajón.
- Abre la tapa del cajón. Retira los tornillos de la tapa interior y quítala con cuidado. Verás el eje sobre el que se enrolla la persiana y, en un lateral, el disco donde va la cinta.
- Suelta la cinta del eje. Localiza el punto donde la cinta se fija al disco del eje y afloja el tornillo o el nudo que la sujeta. Deja la cinta suelta.
- Desmonta el recogedor inferior. En la parte baja de la pared, donde tiras de la cinta, encontrarás el recogedor. Desatorníllalo y sácalo con cuidado.
- Retira la cinta antigua. Quita la cinta vieja del recogedor y del disco superior. Si va fijada con un tornillo, aflójalo; si lleva un nudo, deshazlo y tira de la cinta.
- Prepara la cinta nueva. Corta la cinta nueva a la medida aproximada de la antigua. En uno de los extremos, haz un pequeño agujero o un nudo según el sistema de fijación que tenga tu persiana.
- Fija la cinta al disco superior. Coloca el extremo preparado en el disco del eje y sujétalo con el tornillo o pasador. A continuación, enrolla unas cuantas vueltas de cinta sobre el disco siguiendo el mismo sentido en el que enrollaba la vieja.
- Lleva la cinta hasta el recogedor. Pasa la cinta nueva por la ranura del cajón y por el pasacintas de la pared hasta llegar al hueco del recogedor inferior.
- Carga el muelle del recogedor. Antes de fijar la cinta al plato del recogedor, gira el mecanismo para darle tensión (unas cuantas vueltas suelen ser suficientes). Mantén el tambor sujeto con una mano para que no se desboque.
- Sujeta la cinta en el recogedor. Introduce el extremo libre de la cinta en el plato del recogedor, fíjalo con el tornillo o el gancho y deja que el mecanismo recoja la cinta poco a poco.
- Atornilla de nuevo el recogedor. Colócalo otra vez en su hueco de la pared y atornilla con firmeza.
- Cierra el cajón y prueba la persiana. Pon de nuevo la tapa superior, atornilla y comprueba varias veces que la persiana sube y baja suave y sin tirones.
Cómo cambiar la cinta de una persiana con caja exterior
Si tu persiana tiene un cajón exterior (se ve desde la fachada), el proceso es parecido, pero el acceso se hace desde fuera. Si la persiana está en una altura peligrosa, lo más recomendable es que lo haga un profesional. Si puedes trabajar con seguridad, estos son los pasos básicos:
- Baja la persiana hasta el final. Igual que antes, es importante que quede apoyada para evitar caídas bruscas mientras manipulas el eje.
- Abre la tapa del cajón exterior. Retira los tornillos de la tapa frontal y quítala con cuidado.
- Suelta la cinta del eje. Afloja el tornillo o el nudo que fija la cinta al eje y retírala del disco.
- Desmonta la caja del recogedor. En el interior de la vivienda, desatornilla el recogedor de la pared y sácalo junto con la cinta vieja.
- Retira completamente la cinta antigua. Sácala de la guía, del recogedor y del eje.
- Coloca la nueva cinta. Pasa la cinta nueva desde el cajón exterior hacia el interior a través del pasacintas, dejando algo de margen en ambos lados.
- Fija la cinta al eje. Sujeta el extremo superior en el disco del eje y dale unas vueltas para que quede bien enrollada.
- Carga el muelle del recogedor e introduce la cinta. Igual que en el caso anterior, gira el tambor del recogedor para darle tensión y fija el extremo de la cinta en el plato.
- Atornilla de nuevo el recogedor. Colócalo en su hueco de la pared y aprieta los tornillos.
- Cierra el cajón exterior. Vuelve a poner la tapa del cajón, comprueba que queda bien cerrada y prueba varias veces el funcionamiento de la persiana.
Consejos para que la nueva cinta dure más
Una vez cambiada la cinta de la persiana, merece la pena cuidarla para que aguante muchos años:
- Evita los tirones bruscos. Sube y baja la persiana con movimientos suaves y continuos.
- No fuerces la persiana si se atasca. Si notas resistencia, puede que haya una lama fuera de sitio. En ese caso, para y revisa la persiana antes de seguir tirando.
- Limpia el polvo del cajón de vez en cuando. El exceso de suciedad dentro del cajón y en las guías acelera el desgaste.
- Revisa las lamas al menos una vez al año. Una buena revisión visual te puede ahorrar averías mayores.
Si además estás pensando en renovar todo el sistema y cambiar de modelo, te puede interesar leer este artículo sobre cómo elegir persianas según tu ventana y tu vivienda.
Cuándo es mejor llamar a un profesional
Cambiar la cinta de una persiana es un trabajo que muchas personas pueden hacer por su cuenta, pero hay casos en los que es más seguro delegarlo:
- La persiana está en un piso alto y solo se puede acceder al cajón desde el exterior.
- La cinta se ha roto y sospechas que también hay lamas dañadas o el eje está doblado.
- No dispones de herramientas adecuadas o no te ves cómodo trabajando en altura.
- La persiana es muy grande y pesada (por ejemplo, cierres de salón o terraza).
En esas situaciones, un persianista profesional tardará menos, trabajará con más seguridad y te dejará la persiana ajustada y lista para funcionar durante años.
¿Prefieres que cambiemos nosotros la cinta de tu persiana?
Si después de leer esta guía ves que no tienes tiempo, herramientas o simplemente no te apetece complicarte, puedes dejarlo en manos de un especialista.
En Hermanos García te ayudamos a cambiar la cinta de tu persiana, reparar lamas atascadas o sustituir todo el sistema si hace falta. Trabajamos a diario con persianas empotradas y con caja exterior, en viviendas, locales y oficinas.
Llámame al 647 800 800 y cuéntame qué le ocurre a tu persiana. Te orientaré sin compromiso y, si lo necesitas, podemos enviarte un persianista para dejarla funcionando como nueva.
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